jueves, abril 27, 2006

De acantilados y playas

Pequeños impactos que minan la esperanza. Sucesos que de una forma imprecisa cargan este día de colores grises, de sombras melancólicas. Lejos quedan demasiadas cosas, demasiados recuerdos que causan una indecisión a la hora de valorar nuestro pasado, que lo revisten de fragmentos cambiantes de dichas y tristezas. Recuerdos que, en algunos casos, alimentan la vanidad pero que desalientan en el seguir caminando precisamente por la belleza que guardan. Aquí, sentado frente al mar, viendo estos acantilados que desafían el paso de tiempo y su eficacia y que, en tiempos venideros serán suaves playas, espero que los bordes afilados de los últimos sucesos de mi vida, se redondeen, se suavicen, se deshagan para que pueda caminar por ellos desde la memoria sin que produzcan heridas.
Avasallado, 1994

Riff-Raff

Una tarde solitaria de hace años, como muchas otras, decidí ir al cine a ver el estreno de "Riff-Raff" de Ken Loach. El protagonista se enamora de una mujer sin saber que es una yonqui. Él, por motivos personales, tiene un odio visceral a los yonquis. Cuando se da cuenta de la dependencia de su amada le espeta algo parecido a esto: “Podías haber muerto o podías ser yonqui. Mala suerte” y la abandona sin más contemplaciones, dando la historia por zanjada. Esta actitud me dejó helado y me pregunté si yo sería capaz de dar por zanjado un amor profundo por algún motivo como ése.

De momento la respuesta ha sido no. Veremos por cuánto tiempo.

domingo, abril 23, 2006

Llamadas

Si tuviese el valor
-quizás la libertad-
de llamar a las personas
con las que sueño alguna noche
y decidles, una a una:
“hola, hoy he soñado contigo”
quizás la vida sería más difícil,

pero tendría un momento de calma.

viernes, abril 21, 2006

Azaroso

Lo que ustedes digieren
yo sólo lo vomito.

Pero el vómito es impredecible
y lo impredecible
acaba sorprendiendo.

Las raíces del infierno

Ya no le bastaba con echar un polvo;
el peso del hastío podía sentirse sobre su cabeza,
la agachaba,
lo reducía a una circunstancia.

Misericordia

Profundas heridas
objetivo de piadosas miradas
de transeúntes benévolos.
La sordidez de la miseria prevalece
como valor absoluto.